14 de mayo de 2026

Factura simplificada o factura completa: ¿cuál usar?

Cuando eres autónomo, saber qué tipo de factura emitir en cada situación es fundamental para cumplir con Hacienda y ofrecer un servicio profesional. Te explicamos las diferencias clave.

Qué es la factura simplificada

Es la factura reducida o ticket. Se usa generalmente en ventas al por menor a consumidores finales. No es necesario incluir los datos del cliente. Ejemplos: recibos de taxi, tickets de restaurante, peluquería, etc.

Datos obligatorios:

• Número de factura correlativo

• Fecha de emisión

• NIF y nombre del emisor

• Descripción de la operación

• Tipo impositivo aplicado

• Contraprestación total (importe IVA incluido)

Qué es la factura completa (ordinaria)

Es la factura estándar que se usa en operaciones entre empresas o cuando el importe supera 400€. Es necesaria para que el cliente pueda deducirse el IVA.

Datos obligatorios (además de los de la simplificada):

• Nombre, razón social, NIF y domicilio del destinatario

• Base imponible separada por tipo de IVA

• Cuota de IVA repercutida

• Retención de IRPF (si aplica)

¿Cuándo usar cada una?

• Simplificada: ventas directas a particulares (importes hasta 400€ sin petición del cliente)

• Completa: ventas a empresas, autónomos o cualquier cliente que quiera deducirse el IVA

• Completa: siempre que el importe supere los 400€ (o 3.000€ en determinados sectores)

Recuerda

Emitir el tipo de factura incorrecto puede conllevar sanciones de Hacienda. Si tienes dudas sobre qué tipo de factura usar en una operación concreta, en SANM podemos asesorarte para evitar errores.

Acerca de este blog

En SANM te ayudamos a gestionar tu empresa o actividad como autónomo de forma clara, eficiente y sin complicaciones. Asesoría fiscal, contable y laboral para particulares y pymes.

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